Utilizaron células madre de vaca y las convirtieron en las
fibras de músculo que trenzaron para formar una hamburguesa, que fue preparada por el chef
Richard McGowan y degustada por los críticos gastronómicos Hanni Ruetzler y
Josh Schonwald. Para fabricar esta única hamburguesa y un poco más de tejido
para la prueba costó 325.000 dólares.
http://www.lanacion.com.ar/1651817-los-avances-cientificos-mas-importantes-de-2013